Cada vez que me doy cuenta que estoy mas en lo cierto me doy cuenta q estoy mas equivocado…

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia… o

pura

intención.

 

Y es esa la tragedia que nos impone el conocimiento. El conocimiento, que no es otra cosa que aire en el limbo cuando no se lo sabe (o no se lo quiere) encaminar. Y es ese pecado mortal de no manipular (o no querer manipular) los interlocutores y XQ no los interconectores, para distorsionar la dialéctica, para abusar de las falacias y convertirse en un retórico consciente. No es otra cosa que el miedo a la información (y al vacío) q el conocimiento conlleva en si mismo (malo en si). Por que nos da miedo no lo se, tal vez sea que quedamos en evidencia, en evidencia con nosotros mismos, y eso nos asusta. Vago, ambiguo, flaco, gordo, bueno, malo, son términos fuera de moda, sin siquiera tocar lo aparente de la verdad. Para aquéllos que les gusta viajar y están dispuestos a viajar por uno mismo, tengan cuidado (y a la vez no lo tengan), los viajes se justifican en XQ, en cambio la búsqueda del xq del xq nos puede llevar a terrenos peligrosos d los cuales no se puede salir tan fácil. De esos terrenos donde prima lo elevado al infinito de posibilidades (un poco relacionado con la teoría del caos) la única forma de escaparse es utilizando la sabia aplicación arbitraria del XQ si. Y es así que las reglas (limitadoras por definición de la libertad del hombre) cumplen esa tarea de corte necesario (o innecesario para la mente, en este punto ya es lo mismo). Es así como la gente cree que elige, cuando la psicología nos dice que existe un inconsciente que a veces (o siempre) elige por nosotros. Y el lenguaje también está presente en este divague discursivo. El lenguaje moldea, estructura, limita, simplifica, complica, ramifica y pervierte la pureza de la idea que se quiere transmitir, la idea que se quiere sacar del cuerpo (como algo dañino cuando no se lo comparte). El lenguaje es la principal herramienta de la humanidad en esa carrera por entenderse y (al hacerlo) destruirse. Y aquí maquiavelo en ese libro, pensado para tiempos de guerra, y en lo que a teorías del lenguaje, estamos en plena guerra, nos dice que para conseguir nuestro fin cualquier medio es el indicado. He aquí el cualquier medio ‘el lenguaje’. Para intentar explicar esa pureza que las ideas nos mencionan utilizamos todas las herramientas que nos regala el lenguaje y, hasta para aquéllas que no tenemos herramientas, el lenguaje nos permite crear nuevas, a veces a través del absurdo. Y el absurdo es la actual forma de justificar, es el nuevo paradigma que prima en un mundo que se vuelve cada vez menos justificable, donde la razón ya no importa o si importa lo es cada vez menos. Monarquías sostenidas desde un plexo discursivo que nos acercan al peor momento de la inquisición. Caserías idiomáticas de brujas en medio de una cuerda floja entre krakatoa y chernobyl. Sobrevivir o no sobrevivir, esa es la parodia que debió experimentar hamlet. Solo sé que no quiero (o no debo) saber nada debieron transmitirnos los filósofos que evocaban al mayéutico. Debo reconocer algo, nunca leí a Marx ni a Nietzsche, alguien está verdaderamente seguro que lo leyó?

 

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¡Hola mundo!

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Y fue un poco raro…

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia… o

pura

intención.

 

y

fueron los espacios,

y fueron los tiempo,

las marcas del pasado, del presente y del futuro,

y fueron los rostros cambiantes,

las voces, los recuerdos…

y los fines y los comienzos,

y los efectos interminables

de momentos inolvidables,

fueron complejos,

tenían sabores distintos,

para algunos ya añejos,

fueron norte y sur,

pero también estuvo presente el este y el oeste,

y fueron vino, música y amor,

fueron complicidad,

locura y fervor,

fueron fuego, lluvia,

frío y terror,

y los diferentes cielos,

y los equipajes cargados

con creación, expectativas

y sudor,

fueron tomados,

fueron poseídos,

y fueron depositarios,

y fueron poseedores,

fueron magia,

fueron dulce canción,

fueron adiós,

fueron dolor,

también fueron absurdas carcajadas,

alegrías descontroladas,

ilusiones compartidas

sin vergüenza ni temor,

fueron ciclotimia,

brotes psicóticos

de humo, de copas torcidas,

pero con mucho color.

fueron niebla y escarcha,

fueron Wim Wenders,

Tarantino, Polanski,

y Hitchcock,

y fueron caricias,

fueron miradas,

fueron abrazos,

reencuentros, despedidas,

tierra y estacas,

fueron únicos e inolvidables,

y lo son, 

porque no fueron abandonados,

es mas,

fueron y “serán”

en nuestras mentes alegremente recordados.

 

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Sobre la naturaleza del escorpión.

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia… o
pura
intención.


 

        
Cuando
termines de desayunar, cerrá todo y dejale la llave al portero. La pasé muy
bien. Chau.

        
Veo que
no es la primera vez que hacés esto.

        
Ves
bien, que inteligente que sos, eso me encanta de vos – veo que no ganarías un
premio Nobel de física – Chau.

 

Igual se debería considerar afortunado por haberse quedado a dormir.
Son pocos los que logran sobrevivir a ese teléfono que me obliga a llamarles un
taxi.

No siempre fui así. Ser como soy me costó mucho trabajo. El problema
no era que siempre que estaba con alguien, se enamorara de mí, sino que yo también
me enamoraba de ese alguien. Se había vuelto una costumbre venenosa. Me costó
un corazón roto -bah! Digamos dos con el mío-, pero lo pude hacer, pude separar
eso que en ningún momento debió estar unido a lo otro. La cama es la cama, y la
“elección” del amor es algo completamente distinto. El problema es que desde
aquella conquista nadie vale suficientemente la pena como para dejarlo entrar a
ese calabozo con doble candado donde se encuentra aislado mi corazón. Éste es
demasiado individualista. Éste es demasiado tonto. Éste es demasiado musculoso
y… tonto. Éste es demasiado inteligente. Éste me aburre. Éste me metería lo
cuernos tantas veces como pestañea -que dicho sea de paso, son muchas-. Éste le
da demasiada importancia a lo que dice la madre. ¡Que horror! Éste va a ser
igual que su padre. Éste no sabe lo que quiere. Éste solo me quiere para tener
sexo. A éste le falta tanto por aprender en la cama. Éste tiene menos futuro que
una mariposa -está muy bueno, pero deje de creer en el amor pobre hace mucho- y
no tiene auto. Éste es demasiado perfecto, algo debe tener, seguro es gay.  Lo mas gracioso es que el que generó mi cambio
debe ser el que mas nucleaba todos estos impedimentos. De él me enamoré, y de
esos tantos hombres perfectos que me trataron tan bien, no pude hacerlo.

 

Noche de bar. Estoy en la barra tomando vino. Entra un tipo sin
compañía, con las llaves del auto en la mano. No las piensa guardar –tal vez
porque no se piensa quedar mucho tiempo-. Tiene un cartel en la frente que
dice: “se me acabó la plata para putas”. Obviamente viene hacia mí. Se me
sienta al lado. Pide un whiskey -¿Quién les dijo que tomar whiskey nos atrae?-
y me pregunta: “¿Estás sola linda?”, a lo que yo le contesto muy
simpáticamente: “no pierdas el tiempo”. Se va. Rechazo a un tipo y el gordo de
al lado, que estuvo dos horas pensando como hacer para encararme, piensa que lo
rechacé porque lo estoy esperando a él, y no tiene mejor idea que tirarse un
lance. Pobre gordo ¿Le habrá dolido la cabeza al rebotar contra la pared? Y
cuando le estoy pidiendo la cuenta al barman, siento una voz increíblemente
seductora que me dice: “¿Vamos?”. Le hago un análisis rápido. Un pendejo de
unos 22 años, que esta bastante bien. “…vamos”.

 

        
Cuando
termines de desayunar, cerrá todo y dejale la llave al portero. La pasé muy
bien. Chau.

        
¿Pero cómo?
¿Ya te vas?

        
Si, yo
si trabajo. Chau.

 

 

…y
fue en el café La Croix
que ella sonrió, y sus parpados se abrieron, y sus mejillas ruborizadas no se podían
ocultar, y sus manos temblorosas no sabían donde reposar, y entonces el supo
que estaba en el lugar correcto…

 

Satisfactoria enérgica noche pasajera. Cuatro palabras que definen una
noche con un “pendejo”. Pero siempre se queda solo en esas cuatro palabras. A
veces extraño esas noches en las que disfruto el post-sexo, riendo horas y
horas en la cama, hablando sin parar –tal vez hasta da ganas de conocer al otro
¿no?-, esa copa de vino, esas velas encendidas que tardan tan poco en apagarse,
ese disco que a la cuarta vez que se repite me doy cuenta que sigue sonando,
ese amanecer que me demuestra el tiempo que pasó. Son pocas las veces que pasa
esto, lo que me demuestra lo vacío que se han tornado las relaciones humanas.
Igual tampoco me lamento demasiado. Si se volviera rutina perdería la gracia, y
cualquier pendejo valdría la pena. Dios, necesito vacaciones. Tal vez me vaya a
Europa, hace tanto que no estoy con un europeo. Preferentemente italianos o
franceses.

Digamos que esta situación que elegí para mi vida actual, tiene sus
pros. La realidad es que también me cansé de desconfiar de quien tengo al lado.
Olfatear que me está mintiendo y no poder decirle nada por miedo a “ofenderlo”.
Verme envuelta en situaciones maquilladas que intentan tapar una inútil
mentira. Así se que no necesito, ni puedo pedir explicaciones –digamos que
tampoco me interesa-, pero el otro –o los otros- tampoco pueden –aunque les
interese- hacerlo. El que avisa no traiciona. El problema es que cuando les leí
los derechos ya estaban presos, pero que le vamos a hacer, ellos (¿) eligieron
(?).

 

A la
pregunta:

“¿Tenés
miedo de que te vea un psiquiatra?”

La
respuesta:

“Si”

A la
pregunta:

“¿Por
qué?”

La
respuesta:

“Porque
se va a dar cuenta que estoy loca”

 

Hoy me desperté, me mire al espejo y me di cuenta que nací de nuevo en
esos días en que me veo fea. Hoy no me gusto. Hoy mi narcisismo se tomó
vacaciones. Elijo mi ropa más provocativa. Una camisa apretada con una tela
particularmente fina, abotonándola hasta que se forme un escote poco casual.
Una minifalda, la cual no es necesario explicar. Y la lencería me la reservo.
Salgo a la calle. Camino por donde se que 
voy a encontrar varios coros de hombres. El canto de las sirenas no se
hace esperar. Es lo que necesitaba. Es lo que necesito. Es lo que vine a
buscar. El medidor de mi ego sigue medio vacío, tengo que ir a otro lugar. El
subte es un buen lugar pero elimina las posibilidades de ir a la cama. Un bar
es demasiado sencillo. Probemos con una plaza. Tengo que buscar un banco donde
sentarme. Ya sentada tengo que leer un libro como para parecer interesante
–aunque se que no lo soy (no es mi culpa es la culpa de este día)- y así
esposar a la presa. La táctica que utilizo es simple. Es la victima la que
tiene que creer que me esta cazando. Hay que hacerle pensar que él me elige,
que me engatusa y que yo pobre muchacha ingenua caigo en sus redes. Ahora hay
que elegir el trofeo. Tiene que ser alguien que realmente sea lo
suficientemente lindo como para rebasar el medidor del ego. ¿Que están mirando
esas chicas tan atentamente? Ah, ahí veo que están mirando. Lo lamento chicas,
pero nunca tuvieron una chance. Manos a la obra. Me siento en frente de él y
saco mi libro. Ahora es cuestión de esperar que muerda la carnada. Ya cayó,
está mirándome. Le devuelvo una pequeña intensa mirada, para que piense que me
tiene acorralada, para que pueda atacar. Dejo caer mi señalador “sin darme
cuenta” y… listo, se acerca a mí. Se agacha, lo recoge, me lo alcanza y al
mismo tiempo dispara:

 

        
Espero
que no lo estés tomando como un libro de recetas.

        
¿Qué?

        
“La
insoportable levedad del ser” de Milan Kundera. Espero que no lo estés tomando
como un libro de recetas.

        
¿Te
gusta Kundera?

        
Salvo
cuando trata de volverme loco, si. ¿Estás esperando a alguien?

        
Puede
ser

        
¿Qué
puedo hacer para que ese “alguien” sea yo?

        
Tal vez
invitarme un café, ¿no te parece?

 

…y
la araña salió de su escondite porque supo que algo había caído en su telaraña.
Y fue entonces cuando estaba completamente sola, en su propia red, que se dio
cuenta que había dejado solas a sus crías…

 

 

Hace mucho que no pasaba una noche tan buena. Pareciera que sabe muy
bien todo lo que hace. Todo estuvo perfecto. Que buena noche. Pero todavía se
puede poner mejor, todavía no terminó. Pero… ¿por qué se esta cambiando?

 

        
¿Qué
pasa? ¿No te quedás?

        
No puedo
bebé, tengo que trabajar temprano.

        
¡Ufa! Me
habían agarrado ganas de que te quedes. ¿No podés irte a trabajar desde acá?

        
No
puedo, tengo documentación importante en mi casa. Por eso nunca hay que llevar
trabajo a casa, te complica la vida.

        
Bueno,
voy a tener que dormir solita –el medidor no se va a llenar mas-.

        
Pero
igual te dejo mi teléfono y cuando tengas ganas me llamás ¿Dale?

 

Se fue. Me dejó sola. Ahora tengo que trabajar en la táctica para poder
enamorarlo y así completar el “medidor”. El mejor jugador de póker, no es el
que tiene cara de nada, sino el que logra transformar su rostro a lo contrario
de lo que debería tener. Va a esperar mi llamado porque es tan orgulloso que no
se va a animar a llamar. Va a tener que esperar mucho hasta ese momento en el
cual se pierden las esperanzas. Es ahí cuando lo voy a llamar. Es ahí cuando lo
voy a tener comiendo de mi mano nuevamente.

 

        
¿Cómo
que no podés?

        
Tengo un
montón de cosas para hacer, bebé. Pero el sábado no tengo ningún compromiso.
¿Te parece?

        
Si, me
parece bien.

        
Bueno,
chau linda.

        
Chau.

 

¿El vino? Está preparado. ¿La comida? Casi lista. Solo falta él. Ahí
llegó. Lo recibo con un beso.

 

        
Como te
extrañé, bebé.

        
Yo también,
–estás por caer de nuevo. Se nota que te morías de ganas de verme, por eso te
vestiste tan lindo. Tan lindo.- que lindo que estás. –realmente, que buena
presa, este podría ser mi retiro. Vale la pena. Hasta podría… no. No, me puedo
enamorar. Los hombres son todos iguales… ¿y si no lo son? ¿y si él es
distinto?- ¿Qué estas esperando para llevarme a la cama?

        
Que me
lo pidas.

 

¿Y si él es distinto? ¿Y si estoy desperdiciando la última posibilidad
que tengo de estar bien con alguien? ¿Y si le doy una oportunidad? ¿Y si me doy
una oportunidad? Es sin duda atractivo, es profesional, y parece buen tipo.
Vamos a ver como sale.

 

        
¿Y que
planes tenés?

        
¿Con
respecto a que?

        
No se, a
tu vida, futuro. Que se yo. ¿No tenés planes?

        
La
verdad que no. En este momento lo único que pienso es en vos.

        
¿Si? ¿Y
por que no me llamaste en todo este tiempo?

        
¿Será
porque no tenía tu teléfono? Me estaba muriendo de ganas de verte y no aparecías
más.

        
Perdón,
es que tenia muchas cosas en la cabeza.

 

Un beso… dos besos… y… nuevamente sexo.

Quiero verlo de nuevo. Ya tiene mi teléfono y dijo que hoy me va a
llamar para que nos volvamos a encontrar. Pero no suena. Que tortura. Y yo que
pensaba que no me iba a enamorar más, que iba a ser una eterna soltera. ¡Suena,
suena!

 

        
Pero en
tu departamento, dale, que lo quiero conocer.

        
OK.

 

Espero que se de cuenta que quiero pasar al siguiente nivel. El está
en la misma que yo. El ya se enamoró apenas me vio, es obvio.

 

        
Bebé,
que bien la pasé anoche.

        
Yo también.
¿Cuándo nos volvemos a ver?

        

        
¿Tanto
hay que pensar?

        
Bebé. No
nos vamos a volver a ver. Más de tres veces no me veo con nadie. Es lo mejor
para los dos. Cuando termines de desayunar, cerrá todo y dejale la llave al
portero

        
Eso de
que en lo único que pensabas era en mi era para asegurarte el tercer encuentro,
¿No?

        
Que
inteligente que sos, eso me encanta de vos. Chau.

 

Cuando
cerró la puerta ya sabía cual era su peso, cuanto calzaba, cuales eran sus
medidas, cuales eran sus gustos, y en que cama le iba a entregar su partida de
defunción.  

 

En
un mundo de caníbales alguien tiene que ser presa y alguien tiene que ser
depredador.

 

Man fühlt sich wohl im Guten”
pero mejor en el mal.

 


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Me voy a sacar las medias para no tener pesadillas…

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia… o
pura
intención.



Una escalera abierta dirigida hacia una nube en el medio del vacío.
Una esfera flotando en la inmensa tranquilidad de una muerte lenta.

Fue tal vez la seguridad con la que me habló lo que mas me confundió. No
se puede tomar decisiones insignificantes (o importantes) y no tener la menor
duda al respecto. Es irreal, tiene olor a ficticio esa convicción. Es sin duda
(ahí está el hedor), el miedo a equivocarse lo que la lleva a embriagarse de fe
para poder cambiar la percepción de su corta experiencia (paradójica relación
entre fe y experiencia).Su certeza es lo que resalta su ambigüedad. Su querer y
no querer al mismo tiempo. Poco me importa su (vaga) seguridad y su (firme)
ambigüedad. Lo que mas me atrae es su decidida manera de preguntar lo que no
tiene que preguntar. De disfrutar en las sabanas como si fuera la última vez.
De disfrutar del después como si tuviera miedo que salga despedido, como
huyendo de su lado, pero a la vez sin que le interese si no quiero dormir a su
lado. L
os cuadros en su casa están vacíos. Solo le quedan espejos empañados. Su
sonrisa sincronizada con mis comentarios, embellecen perfectamente cada
momento.

                                                                                    

Cuando la vi estaba seguro que iba a terminar en mi cama. Se le notó
en el gesto que puso en su cara, en la forma en que se le dilataron las
pupilas, en como movió su cuerpo.

 

En sus espejos empañados se refleja la marcada realidad que transluce que
ella es el complemento ideal de mis ansias. Somos puro vapor, somos espuelas
que chocan entre sí, pero que encajan perfectamente. Perfectamente. Perfección.
Perfecta. Lo perfecto no es lo que se conoce “normalmente” como “perfecto”, es
un tanto más complejo. Sin duda en el análisis de la belleza, la gran mayoría señalaría
que la mujer perfecta es aquella que esta acorde con los parámetros “característicos”
de belleza. Ojos color…, pelo color…, medidas…, altura…, en fin muchos puntos
suspensivos mas. Yo no creo eso. Yo creo que el análisis de la perfección es
completamente subjetivo. Es más que obvio que esto no es un hallazgo
revolucionario en la materia, ni tampoco espero que lo sea. Sin embargo creo
que puedo explayarme un poco más. Sólo existe lo perfe
cto PARA MÍ, y lo que lo
hace perfecto para mí es esa posibilidad de que sea único, de allí nace su
magia, lo que lleva a definirlo sin el menor temor a dudas de PERFECTO (sin
dudas con mayúsculas). Si no fuera única, sería común a las demás, y como todo
lo común perdería el interés en ella. Lo que la vuelve perfecta es lo que la
hace única. Ese lunar en ese preciso lugar, esa cicatriz, esa forma en la que
mueve sus ojos, esa suavidad que tiene su piel transpirada, esa mirada única,
esa nariz única, esa forma única que tiene de dormir abrazada a mi.

 

Cuando entendió que le quedaba poco tiempo sin que pudiera meterla en
mi habitación, fue que se envolvió en papel de regalo y se dejo caer al piso,
en una maquillada situación de la que no podía (ni quería) escapar.

 

El sexo con ella es cosa de otra tierra. Sin duda es el complemento
ideal de mis ansias. Nos entendemos perfectamente, y caminamos (casi que corremos)
conjuntamente hacia esa luz que no hay que tocar, pero que da un gusto increíble
hacerlo. La química, la piel, la conexión, existe. Se le puede decir de muchas
formas, yo prefiero decir que para hacer el amor cojemos muy bien. Se puede
hacer el amor, se
puede tener sexo, pero nosotros cojemos. Tiene otro sabor,
tiene otra “conexión”, explotamos al máximo nuestra “química”, disfrutamos
plenamente de nuestra “piel”. Literalmente nos cojemos. Y no tiene nada de
malo. Nos disfrutamos el uno del otro sin que se mezcle ningún sentimiento, sin
ninguna tergiversación de todo aquello que nos lleva a estar juntos en esa
cama, o en ese piso, o en esa meza, o en esa pared, etc. A ella le da lo mismo
que duerma con ella… o que me valla.

 

Cuando le saqué la camisa no podía creer que todo lo que ella tenia ahí,
quedo exactamente en ese lugar (definitivamente tiene que ver con su edad). Sentí,
básicamente, que un coro de juveniles de 15 años me (o la) aplaudía en ese
preciso momento. Su piel frágil. Su ropa cayendo. Su cuerpo totalmente desnudo.
Era un sueño irreal que estaba ocurriendo. Por dios, que lejos estaba eso de ser
una pesadilla. Sigo sin poder creer que fuera tan… -como decirlo, si ya se-… “perfecta”.
En todo momento pensaba que hace esta mina conmigo, ella puede tener a quien
quiera. No me detuvo mucho tiempo mis interrogantes. Emprendí el viaje de investigación
profunda hacia su cuerpo. Lo burdo a veces se transforma en algo kitsch. El
sexo no fue muy bueno aunque fingió muy bien. Me llamó mucho la atención que no
pudiera dejar de mirarme, como si realmente le gustara, y tal vez eso me inhibió
un poco, pero que importa, ese cuerpo vale demasiado la pena. Asíque aunque
tuviera que
volver a soportar sus ridículos rituales, volveré a estar presente
para ver cuando se saque su camisa, y cuando eso que tiene ahí quede
perfectamente en su lugar.

 

Ella es el teléfono que nunca pierdo, la que siempre esta cuando la
necesito, la que tanto no me gusta, pero a la vez me encanta. Me encanta que no
le moleste estar en un pequeño párrafo pero siempre presente, me encanta que no
pregunte.

 

No hay nada peor que un hombre que hace el amor con
las medias puestas.

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Cursilería de un zombie que divaga en una colina…

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia… o pura
intención.



Soy un zombie en tu
colina que perdió el dominio de su cuerpo. Creí que la espuma que tengo en mi sien controlaba mis sentimientos. Iluso ¿Crees que puedes elegir de quien
enamorarte? Fui un iluso y ahora soy un zombie que camina en tu colina. Yo y mi
estúpida idea del amor ideal. Idea del ideal. El amor moldea, el amor somete,
si somete. No es un somete en el que avanza uno sobre el otro, el sentimiento
somete al cuerpo. No puedo dominar mi cuerpo. Soy un zombie en tu colina.
¿Cuán
do empezó mi corazón a fatigar mi respiración? Me da miedo como se agita
mi pecho, pero mas miedo me da que deje de agitarse así, porque se agita por mi
sufrimiento. Ya voy a volver sobre esa idea. En el momento que te tengo frente
a mis ojos la felicidad se apodera de mí. Es éxtasis puro. Es tan conmovedora
que casi domina mi boca y saca palabras que prometí no decir. Es tan fuerte ese
sentimiento, que no te digo porque no es correspondido, que me fatiga, que me
saca el aliento, que acelera mis pulsaciones, que me sumerge en las lágrimas. Y
mi cabeza como una locomotora despega y comienza a trabajar sobre mi idea de
amor. Una idea ideal. Ojo, porque sea ideal no implica que no este convencido
de ella. Tal vez la idea de ser ideal se relacione con una meta utópica, con un
horizonte al que hay que intentar llegar. No llegar sino intentar llegar. Que
difícil es construir sobre arena movediza. ¿Sigue el zombie en tu colina? Si,
sigue. ¿Es posible avanzar sin conocimiento? Dejemos algo en claro quiero ser
tu presente y tu futuro, no soy tu pasado. No soy igual a nadie, soy solo yo.
Soy todo lo que te ofrezco. No dudo, no soy reticente, me abro por completo, y
cada vez que trato de ver quien sos choco con una barrera innecesaria. El
precipicio se ve mas profundo cuando se ve desde arriba, pero si te largas
sobre el, incorporando sus altas paredes de piedras, veras que no es tan
profund
o. ¿Es necesario ver tu ámbito privado a través de un vidrio pintado con
la brea más oscura que existe? ¿Qué lo sepa te va a quitar que sea tuyo? La
persona en la que deposito los sentimientos más fuertes esta en la jerarquía más
alta para mí. No hay distintos tipos de confianza. Hay solo una con grados
diferidos de entrega. A voz te puedo confiar hasta ahí… Si pudiera hablar con
cualquiera sobre esto lo haría con amigos… El silencio de no preguntes mas,
solo podes llegar hasta ahí… Mis ojos lloran lágrimas de sangre cuando pasan
estas cosas. Es sangre directa de mi corazón cuando se rompe. No soy tu pasado,
quiero ser tu presente, quiero ser tu futuro. Soy un zombie que camina en tu
colina pero es resbaladiza y nunca llego a la cima. Te siento en mi pec
ho en
cada latido, estoy viendo tus ojos, tu sonrisa, tu cuerpo y no te tengo cerca.
Y yo soy una espina en tu cuello que cada vez que querés respirar te oprime la
garganta. Si, creo que soy un regular, un correcto, un normal, un aburrido
divertido, soy un tierno, un estructurado, un alguien presentable, un cable a
tierra, un alguien estable. Pero ¿Te sirve? No soy tu cámara, tu libro, tu
cine, tu bohemio, tu intelectual, tu cuerpo y tu cara ideal, retomemos soy un
regular, no soy un algo que te apasione, no soy tus hobbies representado en una
persona. N-O S-O-Y T-U T-I-P-O. ¿Vas a poder enfrentar con una relación
correcta una posible relación pasional? ¿La tierra o el cielo? Soy complicado
pero te mostré lo que soy desde un principio. No es fácil sentirlo pero tampoco
lo es decirlo. Si tu ojo pudiera observar adentro de mi cuerpo. Lo que no te
puedo decir duele, tal vez por eso sea tan hermoso. Soy tuyo. Podes engañarme,
podes mentirme, podes ocultarme, podes serme infiel aunque sea solo una noche,
podes hacer con mi cuerpo y con mi alma lo que te plazca, lo que no quiere
decir que no me quiebre. De la mierda lo único bueno que sale es mierda. Una
noche es más dolorosa y hemorrágica que muchos años. No existen los fueron sin
querer, ¿Los por una vez tirar todo a la…? -volvimos a la mierda-. Lo que
existe es: lo que me pasa no es lo suficientemente fuerte como para aguantarme
una noche. A veces se me cruza por la cabeza el tan conocido tómalo o déjalo.
Pero me da mucho miedo decirlo, es simple, no quiero que me dejes, no quiero
perderte. Tengo las cosas claras pero no puedo pensar en las opciones. El oro
en las manos parece plomo hasta que prendo la luz. Hay, ¿S
i este corazón dejara
de latir por un segundo?, y de ahí el miedo a que se vaya el sufrimiento, el
sentimiento innombrable ¿Qué haría si se fuera? En la vida a veces se gana pero
siempre se pierde. El amor moldea, somete. Llega un momento en la vida de
muchas personas en la que lo sentimental se vuelve vano, sea por los reveces de
la vida o no se que, pero se vuelve vano. En ese momento de la vida la gente
empieza a creer que puede manipular sus sentimientos (que idiota que fui, creí
que había llegado a ese momento), pero no lo hacen, lo que hacen es
aniquilarlos, lo vació gana. Lo vació gana. La carne es carne, y eso nadie lo
va a poder negar, pero ¿Es necesario permitir que se una la carne con lo vació?
Siempre me acuerdo de mi primera vez. De la situación cómica en la que
incursione en el sexo. Los detalles cómicos me los guardo. Después de estar un
largo rato transmitiendo energía con nuestros cuerpos, llegamos al éxtasis químico
–y acá viene la frutilla del postre- arriba las ropas (me gusta mas que la) y
cada cual a su respectiva celda de aislamiento. Hasta ese momento había sido un
obsesivo por eso llamado sexo, eliminando toda posibilidad sentimental que lo
enturbie, pero –y este pero fue un gran pero en mi vida- fue sencillamente vació.
El vació de dos animales en celo que lo hacen para reproducirse, de uno puede
saltar al otro sin ningún tipo de sentimiento. ¿Dije muchas veces sentimiento?
Bueno, acá van tres veces más: sentimiento, sentimiento, sentimiento. Esta
situación genero en mi la necesidad de 
encontrar el amor, ese amor que llenara ese vació. La sinceridad y el
conocimiento crean confianza, que es el principal pilar de una relación.
Siempre creí que no existía la mujer imposible, lo que estoy empezando a creer
es que no existe la mujer que pueda tener una relación conmigo. El mar esta
calmo después del tsunami. Si esto
es cierto, creo que pasare el resto de mi
vida siendo un perfecto cuerdo en el llano. Soy complicado pero sincero. El que
avisa no traiciona. Pongan la oreja en la hoja y van a sentir cuan agitado esta
mi corazón. Me gustaría saber cuando se calmara esta taquicardia que fatiga
respiración. Estoy llorando lágrimas secas con cada letra que escribo. Mientras
que llega el perfecto cuerdo sigo siendo un zombie que camina en tu colina. No
conozco las opciones pero quiero ser tu presente y tu futuro. La primavera es más
hermosa cuando aparece en el invierno. Necesito conocerte mas que nunca, ojo,
no digo que pueda soportar conocerte, pero si que voy a intentar hacerlo. Sin
conocimiento no se puede construir un presente. No puedo tener un ámbito
privado, porque no hay nada mas privado que vos. Sos mi espera inaccesible.
Privado, que palabra que nos dice todo. Y si, me privas de tratar de conocer
todo sobre vos. Siguen las arenas movedizas sobre tu colina. Tu mirada sigue
cabalgando en cada centímetro de mi piel erizada. La perfección se muestra en
la orilla de tu cuerpo, como reclamándome el no haberte conocido antes. Si
acaso supieras lo mucho que te sentimientoinnombrable. No hay nada que disfrute
mas que estar con vos en la cama, tu cabeza se posa en mi pecho y te cubro con
mis brazos, ahí no hay barreras, te entregas completamente en un sueño profundo
del que no quiero despertar, tu cara, tus ojos, tu cuerpo, tus movimientos que
lo dicen todo hablan por si mismos, no hay barreras, y al final nuestros
cuerpos se unen en una quietud que dura años. Si acaso pudieras darte cuenta de
lo que siento. Pongan la oreja en la hoja y escucharan mis sentimientos.
Sentim
iento, sentimiento, sentimiento. En fin, no conozco las opciones pero se
lo que no quiero y lo que siento, mientras tanto seguiré siendo un zombie en tu
colina.-



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Amarillo y negro.

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia… o pura
intención.

-flaca, ¿te movés?- nuestras miradas se imantaron.
Escuchaba mis latidos, lo raro, es que escuchaba los suyos. Ahí fue cuando
comprendí, que el tiempo es relativo, que esos segundos eran infinitos, que la
veía un instante que duraba eternamente. Acto seguido, se me deslizo una mirada
hacia sus senos, en realidad no fue hacia sus senos, fue hacia sus tetas. Mi
mente comenzó a imaginar su cuerpo desnudo rozando contra el mío. Es increíble
de lo que es capaz la mente, estaba ahí parado mirándola y escuchaba como
gemía. Hice un gesto de satisfacción y me di cuenta que me estaba mirando.
Siempre tuve una tez muy blanca, pero en ese momento sentía como me sonrojaba,
ese calor que recorre la piel y que te hace ponerte, aun, mas sonrojado. Se
acabo lo eterno. Ella seguía su rutina marcada en una agenda y yo volvía al
mundo de mis bocinas, de mis calles con pozos, de mis pasajeros enojados con el
mundo pero satisfechos con lo poco que pueden hacer.
-si, si, ya va, la p…..- ¿Por qué la gente tiene que cortar lo mas hermoso que
hay en la vida?, si podía avanzar, pero no quería, quería seguir allí mirando a
los ojos e imaginándome como nuestros cuerpos se rozaban. No lo van a entender
nunca, lo se, pero tampoco pretendan que yo no lo vi…-pero para flaco, no ves
que tengo a uno adelante, que querés que le haga- arranque casi derrapando.
Deje al pasajero en su destino. Era mi último viaje, estaba agotado y no quería
saber nada con nadie, no quería estar ni un segundo más en la calle, y no me
podía sacar de la cabeza esos ojos, ni esos senos, eh digo… no, esta bien,
senos. Estaba por llegar a mi casa, y por la radio me decían que un pasajero
había pedido especialmente por mi para realizar un viaje. –Estoy fuera de
servicio, hasta mañana-
Son
las siete y media de la mañana, hace una hora y media que arranque a trabajar y
solo lleve dos nenes a trabajar, la verdad no me interesa, estuve todo el
tiempo pensando en ella. La calle se muestra dura, sin darte la posibilidad de
que la domestiques. El día tras día, te demuestra que estas atado a una changa
interminable. No es un trabajo que te satisfaga por siempre. Es un algo
pasajero, que ironía, si al menos fuera pasajero. –Suba, suba, tirá de la
manija con más fuerza, ahí esta, ¿Donde lo llevo?- Tratas de acordarte sus ojos
mientras que tu mirada esta fija en la calle, tu cabeza casi esta de costado,
es una posición que refleja las pocas ganas de hablar con el pasajero, rezando
que sea lo mas pasajero posible. Si, a veces me hablo de tu. Es como que un
relator va adelantando mis movimientos, me hace sentir por una vez en mi vida
importante. Bueno, al fin estoy en el taxi son las seis y cuarto, en quince me
voy. –pasajero pidiendo por la unidad 4112 para 6.20 en Córdoba y Callao- y la
verdad que llego, me tiro el lance, que cosa estoy requerido che. –lo tomo-.
Pero era obvio, el transito me iba a atar la soga al cuello. –flaca, cancela el
viaje porque estoy clavado en Marcelo T. y Suipacha- ya fue me voy a mi casa.
Es muy raro que me soliciten y cuando lo hacen no puedo. La verdad parece que
todos los días fueran viernes trece. Tendría que haberme bajado y haberle dicho
algo. Siempre me pasa lo mismo, cada vez que se me presenta la oportunidad la
desaprovecho. Tendría, tendría, tendría, pero nunca tengo, nunca hago, nunca
avanzo, siempre duermo. Y ahora voy a tener esos ojos atormentándome por mucho
tiempo. Lo único que puedo hacer es acostarme y perderme en el somnífero de mi
almohada.

Llegue a mi casa, la
agonía del hogar que me esperaba, todo sistemáticamente en su lugar. Fui a la
heladera, saque una cerveza bien helada, la serví en un vaso empañado por la
grasa de un mal lavado, sentía como raspaba contra mi garganta, no duro mucho,
se perdió todo su cuerpo en mi estomago. No quería estar allí. Salí
prácticamente desesperado de mi casa. Recorrí mi barrio buscando el lugar
exacto donde reposar. Si, era exactamente debajo de aquel cedro azul. Me
sumergí en aquella vereda, era como si las raíces de las baldosas me tomaran y
no me dejaran levantar. Esa misteriosa sensación, de estar en armonía con una
calle tranquila, con un mundo de árboles, con un viento que no te hecha, mas
bien te acompaña, con una temperatura que nunca fue tan justa, el ecosistema
perfecto para descomprimir la vida. Un cigarrillo en mi mano, un increíble
espacio a mi lado, el silencio me ayudaba a acordarme de aquella muchacha, ¿Me
ayudaba? ¿Qué haría si estuviera allí? Su cuerpo, apareció en medio de la calle
mirándome, sus ojos estaban soberbiamente apuntando a los míos, eran la guía
para un misil. Alguien comenzó a llorar porque mi cuerpo empezó a mojarse con
cada gota que caía, pero ella no se movía, estaba quieta mirándome debajo del
agua, no existía mejor escenario, ya mi mente estaba con ella, no existía nada
mas que ella. Estaba debajo de ese cedro azul y no podía pensar en otra cosa
que en tenerla allí abajo, quería verla desnuda, aunque el agua ya me
deslumbraba con sus pezones, que me invitaba a sacarle la remera mojada. Sentía
en mis manos lo erizado de su piel, podía sentir como suavizaba su piel, como
se suaviza el terciopelo a contra piel. Un flash y sin aviso, sin ninguna
notificación, dejo de llover, voltee para verla pero no estaba. No había razón
de ser por la que este debajo de ese cedro. El camino a mi casa no fue igual
que el que tome a la ida, en realidad era el mismo, pero estaba cálido, había
como si fuera una especie de vapor, lo sentía en mis manos, ya nada iba a poder
enfriar lo que sentía por aquella mujer. Ahora si no había forma de que no me
atrape la cama.


Rutina, rutina, rutina. En el taxi, a la mañana, a
la tarde, y a la noche, siempre del mismo color. Pasajero, pasajera, hombre,
mujer, niño, niña, como esta la calle, ¿vio?, este gobierno siempre igual, mi
jefe me tiene podrido, es un explotador, la verdad es que… para mi… mi marido
tiene otra, etc., etc., etc. Todo el día tirado a la basura con el único
objetivo de alimentarme. Y bueno ¿Quien dijo que teníamos que vivir toda la
vida, y no regalarla?
Son las 6 nuevamente. –pasajero pidiendo por la unidad 4112 para 6.15 en
Córdoba y Callao- Es el mismo, de ayer. -lo tomo- Son seis y veinte y este que
no baja. Estaba nuevamente con la cabeza de costado mirando a través del
parabrisas –que haces flaco- estaba sacando la cabeza por la ventanilla –¿tás
loco? ¿Como me vas a tocar el auto?, tomátelas flaco, tomate…- abren la puerta,
y entro golpeándome la cabeza con la puerta –¿radio taxi?- la vos mas dulce que
escuche en mi vida, acompañada de aquellos ojos que no me puedo sacar de la
mente. Era ella. No pude evitar ponerme en posición de dandy. –si, a donde te
llevo- Mientras que la llevaba, no paraba de mirarle los ojos por el espejo
retrovisor. Deseaba entablar una conversación, ver como sus labios se movía en
dirección mía al realizar una pregunta, sentir su aliento. Tendría, tendría,
tendría. Me canse. –¿sabes que?, yo te conozco de algún lado- hay dios, le hice
el “yo te conozco”, como voy a remontar esto. –la verdad, es que te vi hace
unos días en la calle, y no puedo sacarme tus ojos de la cabeza- no puedo creer
lo que hice, frene el auto, me gire hacia ella –disculpame, si te incomodo,
pero te lo tenia que decir- ella me apretó fuertemente mi pierna desde el
asiento de atrás y se abalanzo sobre mi. Nos perdimos en un beso, tan profundo
y tan enérgico, que no nos importo nada ni nadie éramos solo nosotros. Mientras
que nos besábamos, repetía una y otra vez –temía que nunca te volviera a ver-.
Fuimos directo a su casa, apenas abrió la puerta la tome y la lleve a la cama.
El olor a limpio, daba muestra de con quien iba a hacer el amor. Estaba todo
preparado para mí. Estaba todo preparado para que entrara en su casa y en su cuerpo.
No aguantaba ni un segundo mas sin estar adentro suyo, no me interesaba que la
puerta había quedado abierta al igual que las persianas, tenia que estar
adentro suyo. La ropa huía de su contorno, era la mas perfecta manifestación de
una rosa perdiendo sus pétalos, entregando su interior, fui brusco, pero
intenso. El deseo, se sentía en el aire, su cuello estaba buscando ser mordido,
tan estirado, tan tensionado, sus venas me endilgaban la difícil tarea de ser
su poseedor. Sus pezones eran tal cual los había visto mientras que llovía en
la calle, se movía tan complaciente con lo que le estaba haciendo, que
alimentaba mi ego. Seguíamos haciendo el amor, y no liberaba a mis ojos, los
tenia incautados bajo su exclusivo dominio. –Quiero que estés siempre adentro
mío- fue tan excitante que me dijera, eso. Las sabanas estaban arrugadas, y me
comprometí interiormente, a arrugarlas más. Se tomo firmemente del respaldo de
la cama, dándome la llave para que la hiciera alcanzar las estrellas, sus ojos
se cerraron. Se estaba terminando todo, estaba por terminar de llover, estaba
por empezar a llover, pero no podía parar de moverme, su piel erizada ya se
tornaba lubricada por mis manos, ese cuerpo ya era mío, y yo sentía el placer
que experimentaba. ¿Hay algo mas lindo que experimentar el placer que siente el
otro?, el cuerpo esta cada vez mas pegado, estamos siendo miembros de una
cofradía de dos que velan por las sensaciones del otro, la piel no existe, no
existe nada mas que nuestra sangre, estamos unidos, estamos perdidos, -te
necesito-, nos deshacemos en la erosión de nuestros suspiros, -te deseo-,
estamos gritando sonidos que nadie escucha que todos escuchan, nuestras manos
están tratando de cambiar de estado, la fuerza, la incontenible necesidad de
explotar en una pared, -quiero escucharte-, nuestros pechos están presionando
para que no amemos a otros, ¿existe algo mas hermoso, que mirar a los ojos a la
persona con la que estas haciendo el amor?, -abrí los ojos-, estamos
deliberadamente vertiéndonos sobre el otro, no hay sensación placentera que
vernos a los ojos, -apretame fuerte-, nos soltamos, nos atamos, nos estamos
perdiendo, pero nos encontramos, estamos en una línea, estamos en el borde,
estamos sintiéndonos, estamos a punto de pasar a ser …LIBRES…
En la calle, me esperaba mi auto. Ya habíamos terminado, no se si la volvería a
ver. No se cuanto tiempo es la infinidad, pero yo la había conocido en sus
brazos. Los segundos ya estaban anotados en la pizarra. Nada va a volver a ser
igual. Aquella noche me divorcie.

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