Cada vez que me doy cuenta que estoy mas en lo cierto me doy cuenta q estoy mas equivocado…

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia… o

pura

intención.

 

Y es esa la tragedia que nos impone el conocimiento. El conocimiento, que no es otra cosa que aire en el limbo cuando no se lo sabe (o no se lo quiere) encaminar. Y es ese pecado mortal de no manipular (o no querer manipular) los interlocutores y XQ no los interconectores, para distorsionar la dialéctica, para abusar de las falacias y convertirse en un retórico consciente. No es otra cosa que el miedo a la información (y al vacío) q el conocimiento conlleva en si mismo (malo en si). Por que nos da miedo no lo se, tal vez sea que quedamos en evidencia, en evidencia con nosotros mismos, y eso nos asusta. Vago, ambiguo, flaco, gordo, bueno, malo, son términos fuera de moda, sin siquiera tocar lo aparente de la verdad. Para aquéllos que les gusta viajar y están dispuestos a viajar por uno mismo, tengan cuidado (y a la vez no lo tengan), los viajes se justifican en XQ, en cambio la búsqueda del xq del xq nos puede llevar a terrenos peligrosos d los cuales no se puede salir tan fácil. De esos terrenos donde prima lo elevado al infinito de posibilidades (un poco relacionado con la teoría del caos) la única forma de escaparse es utilizando la sabia aplicación arbitraria del XQ si. Y es así que las reglas (limitadoras por definición de la libertad del hombre) cumplen esa tarea de corte necesario (o innecesario para la mente, en este punto ya es lo mismo). Es así como la gente cree que elige, cuando la psicología nos dice que existe un inconsciente que a veces (o siempre) elige por nosotros. Y el lenguaje también está presente en este divague discursivo. El lenguaje moldea, estructura, limita, simplifica, complica, ramifica y pervierte la pureza de la idea que se quiere transmitir, la idea que se quiere sacar del cuerpo (como algo dañino cuando no se lo comparte). El lenguaje es la principal herramienta de la humanidad en esa carrera por entenderse y (al hacerlo) destruirse. Y aquí maquiavelo en ese libro, pensado para tiempos de guerra, y en lo que a teorías del lenguaje, estamos en plena guerra, nos dice que para conseguir nuestro fin cualquier medio es el indicado. He aquí el cualquier medio ‘el lenguaje’. Para intentar explicar esa pureza que las ideas nos mencionan utilizamos todas las herramientas que nos regala el lenguaje y, hasta para aquéllas que no tenemos herramientas, el lenguaje nos permite crear nuevas, a veces a través del absurdo. Y el absurdo es la actual forma de justificar, es el nuevo paradigma que prima en un mundo que se vuelve cada vez menos justificable, donde la razón ya no importa o si importa lo es cada vez menos. Monarquías sostenidas desde un plexo discursivo que nos acercan al peor momento de la inquisición. Caserías idiomáticas de brujas en medio de una cuerda floja entre krakatoa y chernobyl. Sobrevivir o no sobrevivir, esa es la parodia que debió experimentar hamlet. Solo sé que no quiero (o no debo) saber nada debieron transmitirnos los filósofos que evocaban al mayéutico. Debo reconocer algo, nunca leí a Marx ni a Nietzsche, alguien está verdaderamente seguro que lo leyó?

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s